1 La felicidad se construye A rigor de verdad ese “felices para siempre” no existe. Si no se trabaja a diario por esa felicidad. El tiempo pasa, la gente cambia. y múltiples factores empiezan a jugar un papel circunstancial, como el trabajo, una enfermedad o cualquier situación puede alterar el rumbo de una relación. Lo que hace que la relación sea duradera y feliz es la elección de decidir amar cada día a esa persona, con sus cambios y con todo lo que sobrevenga. El verdadero amor implica un compromiso en el presente, en el día a día. Es un amor que entiende que habrá días donde no serán felices, pero aún así siempre estará ahí: apoyando, confiando que pronto todo volverá a estar bien.

2 El Respeto hacia el otro: El respeto implica muchos aspectos. Como respetar los diferentes intereses, respetar a su pareja frente a los demás y no hablar mal con terceros. Es también no decir mentiras o andar con secretos.  Es no insultarse y ofenderse, ya que se pueden abrir heridas muy difíciles de cerrar.

3 La Libertad enriquece: La confianza que componen dos individuos que se aman y se conocen a sí mismos, es un acto de amor sin precedentes. Una relación rica y genuina la conforman dos personas con una vida independiente, y con la confianza suficiente para poderla llevar adelante. Son dos personas que no resignan su pasado, con amigos, que tienen pasatiempos, que no buscan llenar vacíos con esta relación, si no que elije pasar su estilo de vida con esa persona especial al que aman.

4 Perdonarse: El hecho de perdonar debe ser tomado muy en serio, es muy importante el perdón, pero debe ser real. Si no puedes olvidar lo que te lastimó, no puedes forzarlo. Pero si el perdón es real es mejor pasar la página, confiando y dejando atrás el pasado. No engañes a la otra persona perdonando algo de la boca para afuera, pues se volverá un mar de reproches en el futuro o cuando no, un dolor difícil de superar. El perdón también es un sincero “volver a empezar”.